martes, 15 de septiembre de 2015

Hannibal

Si vas a ser truculento, si vas a mostrar monstruos, si quieres remover estómagos, que demonios, al menos hazlo con elegancia. 
O eso o apuesta por la crudeza mas diáfana. 
Walking Dead es cruda, porque no hay otra. Y Hannibal es elegante porque el personaje es elegante. 
Más que nadie. 

Ya se acabó Hannibal. 3 temporadas que he degustado y paladeado con ansia. 
Ahora se queda un vacío. Supongo que el mismo que Will Graham ha sentido a mitad de la 3 temporada, aunque su vida familiar reflejara lo contrario. 

Lo dije ya en la segunda temporada. Hannibal ya no es Anthony Hopkins, sin desmerecerlo, líbreme Dios. 
Hannibal es Mikkelsen, el puto Mads Mikkelsen. 
Mas frío, más elegante, más atractivo (de acuerdo, Hopkins ya estaba talludo), mucho más cool, con perdón de usar esa expresión hablando de un carnicero. 
No le ha hecho falta gesticular como un loco, en su frialdad radicaba gran parte del efecto aterrador que ha producido en la serie. 

A la espera de noticias sobre una cuarta temporada, me quedo contento con su final. Y me lanzo de lleno sobre los libros, que no he leído todos. 
Necesito mas Lecter. 

Cuando se abre el apetito, hay que saciarlo.


Temazo de Siouxie para despedir la serie.