miércoles, 25 de marzo de 2015

Hand Cannot Erase

Siempre me planteo hasta que punto idolatro determinada música por el simple hecho de venir de quien viene. 
En este caso, al venir del que considero el mejor músico de la actualidad, el compositor más brillante y un ídolo en lo que a lo artístico se refiere, el riesgo es máximo. 
Steven Wilson saca dos años después de “the raven that refused to sing” un nuevo trabajo, y obviamente las expectativas (personales y externas) son tremendamente altas. A mi ese disco me pareció una obra de arte (y a el 99% de los que les gusta Wilson y el rock progresivo en general), por lo que fácil no lo tenía, por lo que me pregunto.. ¿Lo ha conseguido?

Pues para mí lo ha igualado. Y se que cierto lector de este blog no estará para nada de acuerdo, pero se ha sacado un disco brillante. Una obra redonda, una historia musicada que narra una triste historia, que no voy a contar aquí, pero una vez que la sabes y te acompaña en ese viaje acústico, te conmueve. 
El disco pasa por fases de optimismo, de melancolía, de tristeza, de rabia… Es una vida. Una vida que comienza y acaba, y que cuando lo terminas, no sabes si estar triste por lo que te ha contado o quedarte con la idea de que la felicidad vuelve. 
De la forma que sea y cuando quiere. O cuando queremos. 

Mucha gente insiste en que es el disco en solitario de este hombre más parecido a Porcupine Tree, y coincido, solo que incorpora elementos nuevos, o que no le recuerdo de hace tiempo, como en “Perfect Life”. 
Sigo pensando lo mismo, que no tiene sentido resucitar a PT. Lo que está haciendo en solitario creo que supera su anterior encarnación, y los músicos que le acompañan son iguales o mejores que los anteriores. 
Yo es que Guthrie Govan estoy que no puedo. Que manera de tocar la guitarra. Y encima lo veo usando mi Fender Strato de Luxe. 

Me parece un discazo, de los que tienes que escucharlos enteros, para sacarle todo el jugo. Tiene momentos superiores a otros, por supuesto. Routine, Regret 9, Happy returns, 3 years Older, sobresalen; pero la candidez pop de Hand Cannot Erase me fascina, y si, Perfect Life me encanta, con todas las letras.

Personalmente me siento muy afortunado de estar viviendo la eclosión de este genio. Sólo pido volver a verlo en vivo, y que tenga una carrera longeva como pocos. La cabeza la tiene, los músicos pueden ir cambiando. 
Lo mismo dentro de dos años estamos hablando del regreso de Porcupine Tree, o se saca el segundo de Storm Corrosion, o lo que le salga de la flema británica. 

Yo, me lo pido.