jueves, 24 de noviembre de 2016

Glasgow experience!

Pues si, nos embarcamos a pegarnos un viaje nada más y nada menos que a Glasgow, a buscar una gira que no parece que vaya a llegar a España.
Mono y Alcest, Alcest y Mono, con otras bandas en diferentes ciudades, en este caso los Portugueses Sinistro.
¿Tanto me tiran ambas bandas? Bueno, Mono me encantan, desde hace años, y los tenía por una de esas bandas que iba a ser muy muy difícil ver. Y Alcest ha sido uno de los mayores descubrimientos que he hecho en los últimos años.
Súmenle que ambas bandas son igualmente del gusto de mi querida pareja, y ya está dicho todo.

Viaje relámpago y concierto. Ah, metamos mas elementos en la ecuación. Un innegable ansia por visitar un establecimiento de las cervezas artesanas escocesas Brewdog. Y a fe que lo hicimos.

He de decir (;)) que la noche anterior al concierto tras salir de un bar escocés donde pinchaban metal (Pantera al llegar!), dimos con la sala, y me produjo un arqueamiento de ceja. No parecían sala de rock, justamente. Pero las indicaciones estaban claras. Todo parecía indicar que era una sala tipo multiusos, varias plantas, varios tipos de eventos y sonidos.
Así era, realmente. Y el sábado a las 18.25, estábamos entrando en la misma.
Subiendo las escaleras, recibimos el sonido inconfundible de unas guitarras afinadas pero que bien graves. Evidentemente, había tercer grupo, cosa que desconocíamos. Quinteto, dos guitarras, bajo, batería y cantante femenina. Sludge, doom, post metal, pero con momentos bien dulces de la cantante que a ratos cambiaba por buenas raciones de gritos, y una actitud ciertamente cinematográfica, recordándome a alguna actriz de cine mudo o expresionismo alemán.

Cuando anuncian que son portugueses, y detecto que se llaman Sinistro, recuerdo que Miguel Navarro (compañero de batallas en Zona Púrpura) me había hablado de una banda portuguesa que mezclaba metal con elementos incluso de Fado. Le mando un mensaje y sí, casualidades, son ellos.
Nos gustaron mucho en directo, la verdad. En disco, un poco menos, pero muy interesantes.

Sinistro descargando ante un escaso público, que fue creciendo...


Set list corto, y a por los siguientes, que son… Alcest! me esperaba que fueran Mono, pero no… Mejor aún, les tenemos mas ganas. Es chocante ver a un grupo al que consideren una posición ya privilegiada en este mundo del metal probando ellos mismos, montando y desmontando equipo, pero mira, error de concepto mío. Por cierto, el escenario es bajo, muy bajo, por debajo de nuestras rodillas diría, y aunque la sala se va llenando, nos deja un sitio privilegiado para verlos, bien cerca. En otros conciertos hubiera preferido colocarme en la zona de la mitad para captar el sonido lo mejor posible, pero la posibilidad de verlos como quien dice al lado, hace que me quede a la izquierda, pero en segunda fila.

Y comienzan…   A por todas con el nuevo disco, interpretando la inicial y homónima “Kodama”. La verdad no se me ocurre mejor manera de comenzar, ya nos tienen ganados a la primera. El sonido un tanto ruidoso, perdiéndose desde nuestra posición un poco la voz, no así los juegos de guitarras de los franceses. Neige luce una camiseta de "Cocteau Twins", toda una declaración de principios. Me quedo como uno de los momentos de la noche cuando la canción parece terminar y vuelven a enfilarla con más potencia aún. Temazo.

Black Shoegazing para todos!
Segunda parada sobre “Kodama”, con "Je suis d’ailleurs". Bueno, si la anterior me parece soberbia, ésta tiene un punch, que directamente alucino. El concierto se está escribiendo demasiado a mi gusto. Un paréntesis… Camisetas a mi alrededor de Alcest, Anathema, Mastodon, Mogwai, 65 days of static… O sea, público abierto, amplio de miras, como quien dice. Resaltar que tuvimos un señor de unos 65 para arriba, con su pinta de Tennets perpetua en la mano, que no parecía conocer ni un tema, y estaba como cualquiera de nosotros, disfrutando de un conciertazo.

El sonido va mejorando, y el grupo decide ir tirando de clásicos, en este caso con la que abrían su segundo album (y para algunos el más brillante) "Écailles  de lune". El público lo celebra, y se va notando cierto gusto  a victoria total. Se les ve cómodos y contentos, dentro que no son justamente una banda que destaque por lo participativo. Pero la sonrisa de Neige le delata.
Me va gustando cada vez más su mano derecha, el Batería Winterhalter. Este tema, con sus diez minutos, tiene a la mitad lo que considero la magia de esta banda. Esa épica melancólica con guitarras etéreas que pueden dejar paso a partes blackers, pero que siguen teniendo una belleza melódica considerable.

Y como si la hubiera pedido yo atacan "Autre Temps".  “Les voyages de l’ame” es de mis favoritos de su discografía, por lo que escuchar este tema en vivo, más lo que llevamos, me está colmando las expectativas no, lo siguiente. Ese arpegio inicial, ese estribillo y ese coro…
En algún momento me dejé llevar por el entusiasmo y l

Pues continúan con Kodama, interpretando "Oiseaux de prole”. Sin duda, una de las más celebradas por el público, se nota que fue la que presentaron primero al público antes de salir el disco. Los dos últimos minutos de la canción son una barbaridad. Cuando se ponen oscuros, y bestias, lo bordan.
Toca calmar los ánimos, y tirar de su primer trabajo, con una preciosa "Souvenirs d'un nutre monde”. Acto seguido, otra incursión en Kodama, con "Eclosion". Me quedo sobre todo con la labor de Winterhalter. Son temas aparentemente sencillos, por no ser ni rápidos ni con muchos cambios, pero los detalles con los que los adorna me descubren a un batería muy versátil.
Otro regalo del su segunda obra, y uno de sus temas más conocidos, "Percées de lumière”. No es de mis favoritos, sinceramente.
Neige anuncia que el concierto se está acabando, por lo que me huelo que si siguen haciendo lo de toda la gira, y anteriores incluso, nos va a regalar "Délivrance",  su única aportación de Shelter, ese disco que hizo que los descubriera, y que no parece ser ya del agrado ni de su mayoría de seguidores ni de ellos mismos, al ser el que menos metal contiene de toda su discografía. Pero el tema es sencillamente maravilloso. No nos puede tocar más la fibra, sinceramente.
La banda va abandonando el escenario, mientras incorporan teclados y coros pregrabados para que se parezca lo mas posible al final del tema en estudio, y Neige se queda jugando con su guitarra, los pedales y los acoples, como avisándonos de lo que nos queda con Mono.
Sinceramente he disfrutado como un niño, me ha parecido una experiencia magistral. Esta banda mezcla la melodía con la fiereza como nadie, creando pasajes ciertamente para cerrar los ojos, y dejarse llevar.


Y queda Mono.
Lo que menos me esperaba yo en mi vida (musical) es que iba a tener a estos cuatro japoneses tan cerca descargando su post rock emocial, con tanta carga cinematográfica, a mi parecer. No exagero, podría haber tocado el piano en alguna canción.

Cuarteto, con los dos guitarristas como siempre, sentados parapetados tras su montaña de pedales (foto para confirmarlo.), la bajista con su pose elegante habitual y un batería que al igual que ella, echa mano al glockenspiel en muchos momentos del directo.


Presentan disco, así que me espero temas del nuevo trabajo, “Requiem from hell”, pero me sorprenden empezando con "Ashes in the Snow", que abre mi disco favorito de ellos, "Hymn to the Inmortal Wind". El sonido muy bien, se captan ambas guitarras, con esos delays endiablados que crean esa atmósfera recargada y netamente orquestal. La bola que montan al final del tema es… Increíble.

Primera aportación a su nueva obra, con "Death in Rebirth". Es un tema que me aburre un poco, realmente se basa siempre en la misma cadencia de notas, solo que sumando capas cada vez más ruidosas. Sirve para dejarte un tanto aturdido, poco más. Post rock, poco emocional. Eso si, la enganchan con "Dream Odissey" y si que caes, pero rendido. Es una pieza netamente orquestal , muy poco rock, más cinematográfica que otra cosa.

Y como Alcest, Mono deciden regalarme mi canción favorita de su discografía, "Pure as snow", o lo que es igual, la delicadeza hecha música. Creo que esta canción traspasa los límites del rock, pudiendo codearse con otros géneros. Es música con Mayúsculas.
En algún momento del concierto, y con los roles bien definidos, Takaakira 'Taka’ Goto, guitarra y líder a mi parecer, monta su show particular, cogiendo su Fender sin correa, y retorciéndose en el suelo descargando todo el ruido que es capaz de sacarle. Interesantes las fotos que tienen en su Facebook de ese show. Me llama la atención la pasión con la que ejecutan su música en contraste con la frialdad que posteriormente muestran con el público.
Un breve inciso. Evidentemente esto no es un concierto de heavy rock convencional, aquí no hay proclamas, ni peticiones de seguir con las palmas el ritmo de la canción (aunque en Alcest pasó), esto es post rock, y encima son japoneses. Por ello, me sobró el murmullo de voces al fondo del concierto durante alguna interpretación de Mono. Creo que incluso pudo condicionarlos un poco.

El viaje continuaba con "Recoil, Ignite", concesión a su anterior trabajo "Rays of Darkness". Uno de sus clásicos temas de subidas y bajadas adornadas por delays, bajo machacón y batería de corte casi marcial. Un tanto largo, con sus 13 minutos.
Pero por que quejarse, si deciden terminar con 17 minutos de "Requiem from Hell”!!!
Este tema me llama la atención por lo medianamente bailable en algunos momentos, creo que es de lo más netamente rock que han hecho en los últimos años. Llevas 7 minutos del mismo, y te descubres moviendo la cabeza con tus ojos cerrados, imaginando que paseas por una mega urbe del país del Sol Naciente.
Y de ahí al infierno, porque lo que nos meten para terminar la canción retumba en mis oídos dos semanas después… Una auténtica orgía noise, una salvajada de distorsión y pasajes cargados, con la que ponen punto y final al concierto dejándote con una pose de atontado considerable.
Abandonan el escenario con un gesto de agradecimiento, leve pero creo que sincero, y Taka deja unas palabras en inglés con las que nos dice Sayonara, y hasta pronto.
Fríos, realmente. Ni despedida conjunta, ni nada parecido. Tal vez un poco moscas? me da igual , yo lo disfruté igualmente.
Eso si, abordé al batería para pedirle el setlist, que me dio con una sonrisa, oriental, por supuesto.

Pues toda una experiencia, dos pedazos de bandas como dos casas, con dos sonidos bien diferentes pero con una búsqueda común de crear belleza a través de algo diferente.
y un descubrimiento también Sinistro, a quienes les estoy dando varias escuchas. Pero si nos tenemos que quedar con alguno, obviamente, con Alcest. Nos ha llenado mucho mucho. A Alicia le ha sorprendido la dureza en algunos momentos de ambas bandas, yo ya me lo olía...

Ya enfilando la salida, pudimos hablar un rato con la cantante de Sinistro, obviamente diciéndole que éramos españoles.
Tiempo hubo también para adquirir Kodama de Alcest en CD, y aprovechar la presencia de Neige en el merchandising para que me lo firmara y echar un rato de charla. Muy agradable, tirando a serio, pero le arrancamos un gesto de sorpresa y palabras de agradecimiento al contarle desde donde veníamos a verlos. También nos contó sus planes de tocar en España, pero como no era seguro, prefiero no decir donde…

Ah, cuando todo sale bien y merece tanto la pena…
Maravilloso viaje, un país increíble, y un concierto inolvidable.