martes, 26 de abril de 2016

He decidido!


He decidido que voy a dar un paso adelante. Y por eso, por obligarme al respecto, lo dejo por escrito. 
Ese paso adelante es tardío, pero llega cuando ha tenido que llegar. 
Y ese paso viene precedido de algo muy necesario desde hace tiempo. Saber de que cojones va esto de la fotografía
Poneros en mi lugar. Me tiro años de diseñador gráfico, jugando con la edición y retoque, pero sin tirar de material propio, puesto que no disponía de cámara. 
Me meto en Instagram, y zas, comienza la aventura. De repente quiero ser fotógrafo. Ojo, si hay alguien reacio a denominarse así, soy yo (cuidado con las redes sociales y los elogios, nos lleva a creer que somos más de lo que somos). 
Me compro la cámara, en 2013, y en febrero del 2014, cataplum. Gano un concurso mundial de Flickr.
Pues nada, de golpe y porrazo me siento como que estoy obligado a estar al nivel que yo mismo me he impuesto al recibir un galardón de tales características. 
Pues a hacer fotos, pero no me meto en algo totalmente imprescindible, la formación. Saber de que puñetas hablas y como manejar ese artefacto del demonio, y como me empecino  en que tengo que aprender por medio de clases, no tiro de aprendizaje propio. Así me he tirado dos años, disparando en mayor o menos cantidad, y esas clases no han llegado y dudo que lo hagan (por tema económico básicamente).
Así que al comenzar 2016, decido aprender, aunque sea algo, cada día.
Y ahora que se al menos de que hablamos, aunque a años luz de un profesional, necesito dar un paso más. Estoy cerca de saber que quiero. Realmente algunas de las fotos que estoy haciendo se acercan (por ejemplo), pero no dejo de estar en un punto que se que lo quiero es lo que veo que me gusta, pero no estilo propio, por así decirlo. y eso me lleva a que...

Ese pedazo de ejemplo :)

Quiero hacer una serie. Una serie que me oblige a usar escenografía por así decirlo. No se trata de salir a la calle y buscar algo hermoso, se trata de planificar una serie de fotos, decidir que gente involucro, que material necesito, posiblemente invertir en ello, y sacar, al menos unas diez. 
Luego decidiré, al verlas, si las ideas que se me han ocurrido pueden pertenecer a una misma serie o no, pero lo importante es sacarlas de mi cabeza y plasmarlas. 
He estado apuntando todas las ideas que me han surgido, e incluso algunas las he abocetado. Creo que esas ideas, que estoy viendo en garabatos, me pueden dar buenas fotos. 

Alicia, Alberto, Mónica, Miguel, Roberto, Amaya, Miguel Toro, Nano… 
Os queda aguantarme, más aun, si cabe…

Si lo dejo por escrito, me obligo. Soy así de básico y tontaina, jopelines.


Idea para foto en la playa... 

miércoles, 20 de abril de 2016

Ursa, Novembre

Novembre firmó hace unos años uno de esos discos que te marcan por mucho tiempo.
Materia me pareció un trabajo maravilloso, repleto de melancolía, pasajes que obviamente siendo italianos venían marcados por un aroma mediterráneo que desde Lacuna Coil en sus primeros discos no sentía.
Bucólicos, románticos, toques death desperdigados en el recorrido del disco, pero ante todo, calidad y belleza.
Luego sacaron The Blue, que también me gustó, pero no al nivel de Materia. Tenía un punto un tanto más death que el anterior, enfatizaban brutalidad en vez de continuar con el aire preciosista que me había atrapado, pero aún así , me gusta, y lo valoro más con el tiempo.
Y de pronto, el silencio.
9 años para sacar otra obra, y lo han solucionado con Ursa.
¿Por qué tanto tiempo? Ni idea.
Pero por fin de nuevo entre nosotros, y joder si los echaba de menos.

Ursa se abre con Australis, y los ecos a Materia se presentan pronto, guitarras arpegiadas mezcladas con la voz siempre especial de Carmelo Orlando.
Un tema que me parece un tanto lineal, pese a incorporar una parte con voz death que la realza, pero no le pillo el punto épico, le veo falto de una melodía que te atrape más. Pero va ganando con las escuchas.

The rose desde el principio me ofrece mucho más, un riff más poderoso, y un desarrollo fluido que desemboca en un final que retoma la idea inicial.

Umana es la conocida, la que presentaron previamente. Incidimos en la baza de la melodía lánguida y las partes mas Opeth, por así decirlo. Pero en todo momento se nota de que grupo nos estamos tragando el disco. Un Interludio acústico da un punto emocionante a la canción , que termina con una intensidad y belleza considerable, arropada por unos teclados que suman y mucho.

Easter me descoloca un poco. Me gusta mucho todo el comienzo, me parece que que combina de lujo un riff que se te clava con las voces clásicas del grupo, y un estribillo ciertamente bonito, pero... a donde quiere llegar, no lo pillo. Son tres minutos un tanto reiterativos que desembocan al final, en casi el mismo punto. El caso es que te mantiene

Ursa es bruta, pero a la manera de los italianos. Intensidad melódica, guitarra potente mas otra que marca un bello riff (ecos a Katatonia, sin parecerse demasiado). Y guturalidad, de las más fuertes del disco...
Preciosa la parte media, la verdad es que no dejan demasiado espacio a la tranquilidad.
La verdad es que se me hace durita.

Por ello se agradece Oceans of Afternoons, muy tranquila y pausada, con alguna subida y bajada. Pero llegado a este punto, sigo echando en falta los picos melódicos que tenía Materia, no veo cumbres emocionales (cursi).

Annoluce es de lejos la canción más animada del disco. Esta si que me gusta, cojones.
El cambio melódico es sencillamente fantástico.
Además  es que se une con Agathae, que, cuanto menos es rara. Tiene ese enfoque tan italiano, esos toques como de tarantella que siempre han añadido a su música. Y lo llevan a su máxima expresión, buena parte de la canción se nutre de ello, hasta que de pronto se descuelgan un riff disonante que te deja un tanto descolocado, y más aún, cuando se meten un riff que sinceramente me recuerda a White Zombie. Arqueo de cejas, pero lo salvan metiendo velocidad y toques blackers. Lo calman, y lo retuercen, desde luego un tema que si que me puede traer de nuevo a la cabeza a Opeth por las costantes variaciones en la canción. Mi favorita junto a la anterior.

Bremen pasa sin pena ni gloria. Un poco más rápida que el resto, pero ni el riff ni los juegos melódicos me llegan mucho.
Y Fin, pues es un poco como la anterior. No me ofrece mucho. Más bien me cansa un poco...

En resumidas cuentas. Más vale tenerlos de vuelta aunque sea en una versión un tanto menos brillante que lo anterior. Tal vez les exijo demasiado por tener tan presente aquel Materia, pero...
Creo que es un disco de bastante calidad, pero que debe ser el paso previo a una carrera más asentada que seguro nos regala alguna que otra joya. Aunque suenan trompetas de separación...
Su propuesta me entusiasma, difieren y tanto de otras bandas de metal más oscuro con las que estoy enganchado, que necesito ese aire transalpino con aromas doom, death, y sobre todos, bañados en melancolía. A que ver que trae el futuro.


lunes, 4 de abril de 2016

Lostify

Qué puedo decir a estas alturas de Lost...
Que es una de mis series favoritas, por no decir la que más?
Me apasiona, aunque sinceramente no llego al nivel de muchos que se saben la serie de pe a pa, conocen las anécdotas, los guiños, los detalles escondidos.
Y por eso, estoy disfrutando tanto ésta la tercera vez que la veo. Estoy descubriendo muchos detallitos que tal vez no me había dado cuenta en su momento, o los había olvidado.
Ese logo de Dharma en un tiburón, esas apariciones televisivas de Hurley o Sahid en momentos puntuales mientras la acción se desarrolla en otro sitio... y la música.

Allá cuando la pusieron, no teníamos un spotify que te permitiera bucear del tirón en todas sus temporadas, y en ello estoy, haciendo una playlist con los temas que más me llegan, más o menos al ritmo de los episodios que voy viendo.
Prometo, pues, que se irá ampliando...


Ah, aquellos tiempos en los que vivía con el miedo a un spoiler en el cuerpo, y que Ricardo tenía a bien el respetarme... Incluso me regalo una camiseta personalizada.
Genio y figura.