domingo, 9 de septiembre de 2007

Down III

Año 95. Estoy en mi casa, preparandome para una maravillosa tarde de clase en la Facultad de Filosofia y Letras, y estoy viendo un programa de la MTV; con videos heavy. Suena "Stone the Crow", de Down. Reconozco inmediatamente la voz de Phil Anselmo de los por entonces inconmesurables Pantera. Suenan menos metalicos, pero igual de heavys; Anselmo canta menos salvaje que en su grupo madre, pero igual de desgarrador.
Esa misma tarde, y no se como porque no solía tener demasiado dinero que digamos, me piro a una tienda y me pillo el disco. Menuda Joya. Años despues vendría Down II: A Bustle in Your Hedgerow, y ahora Down III: Over the Under.
Ya no están Pantera, y menos aun tras la muerte de Dimebag Darrell, y Phil Anselmo compagina Down con Superjoint Ritual y otros proyectos.
He escuchado solo un tema de Down III, aunque tengo el disco ya; esta semana me empaparé de él, y del espíritu sureño que lo acompañará sin duda. Vendría bien una botella de bourbon, asi como una buena cantidad de Marihuana.
Pero como acabaré escuchandolo en el coche, mejor no me juego los puntos.

4 comentarios:

Miguel Alone dijo...

Down III: la primera mitad del disco es lo sobrante del down II, muy descarao vamos... el disco mejora poco a poco y los 5 ultimos temas son cojonudos. en especial el acojonate ultimo tema (no sé el nombre, lo tengo en cdr... uy!, que piratón!).

abrazos
M.
desde aqui reivindico el down I como uno de los 10 mejores discos de los 90.

Javier Diaz dijo...

llevas razon en que el disco engancha mas hacia el final. Ya el anterior no me entusiasmó tanto como su debut, que desde luego es de lo mejor de los 90. Al menos de los que mas impacto nos causó a muchos.
Nola rules!

izkue dijo...

ola no te conocco pero me encanta DOWN.
El tercer disco a mi me a gustado (sobre todo Never try) y el segundo tambien.
na solo eso. si te apetece entra en mi blog: http://izkuer.blogspot.com/

Javier Diaz dijo...

Ok, tomo nota, me pasaré por ahi.
Como gustarme me gustan ambos, pero el primero era insuperable, creo yo.