Lagartija Nick - Trinchera 24

Siempre han estado ahí, escondidos, asomando cada x tiempo la cabeza, pero presentes. 
Realmente Lagartija Nick fueron uno de los muchos motivos por los que agarré una guitarra. O tal vez, por el que quise que sonara cómo me sonaba.
Lo diré mil veces, en Málaga todo el mundo quería sonar como 091, a quienes respeto muchísimo, pero joder, eran bandas y bandas queriendo emular a los granadinos. Y Zona Púrpura en esos momentos miró hacia Inercia, el disco del 92 que ponía las guitarras distorsionadas y el feedback en primer plano, con letras descomunales que se convertían en auténticas proclamas. 
La evolución de la banda no la voy a descubrir yo a estas alturas. Han flirteado con muchos estilos, y en todos han dejado su impronta, mostrándose como una banda con espíritu de evolución constante, y una innegable creatividad, y poco apego a las normas. 
Son indudablemente una banda de culto, y es algo que quedó claro en la Trinchera el pasado 9 de noviembre. 

No recuerdo cuándo fue la última vez que los vi, pero los 20 años no me los quita nadie. 
De hecho, los vi por primera vez en el 91, y posteriormente, se sucedieron varios conciertos, algunos compartiendo escenario. Nunca los abandoné, por tanto buena parte de su discografía la domino, quitando algún que otro tema de discos actuales. 
Por eso este concierto celebrando los 35 años era la excusa perfecta para encontrarme de nuevo con los granadinos, y con muchas caras conocidas. 

Fuzz Division nos gustaron, de hecho me han gustado más en directo que en disco, y fueron un aperitivo interesante para lo que nos esperaba. 

Me encantaría hacer un recorrido por el concierto, como en ocasiones anteriores, hablando tema por tema, pero... no tengo el setlist. 
Sé que repasaron buena parte de sus trabajos, que Inercia se llevó unos cuantos (el que más diría yo), y que hubo momentos para todo, para psicodelia, noise high energy, pop, y ramalazos bailables con dejes metal. 
Y fue un concierto brutal. Disfrutamos como locos, no hay mas que decir. 
Antonio Arias es un personaje. Si no existiera habría que inventarlo. Franco, sarcástico, granaíno...
Te da la sensación que va con un par de copas de más y no falla una nota, con una interpretación sobresaliente.
De Eric que vamos a decir. Es que  es una maquina, es que toca como quiere. Esa pegada remueve los cimientos de la Trinchera, con esos movimientos tan particulares que maneja. Muy fan. 
Y más fan me fui de Juan Codorniu. Que bien toca, que bien se lo pasa en el escenario, que poses gasta...
Joder, que no echo mucho de menos tocar la guitarra y salí de allí todo lo contrario, con ganas de colgarme la Gibson y soltar unos riffs a cascoporro. 
Y ojito, el teclista, que manera tan apañada de llenar huecos, meter solos, impresionante. 
Pensaba que la banda al ir con un sólo guitarra iban a sonar mas desnudos, pero para nada...

Resumiendo, que ha sido un concierto que me refuerza la grandeza de esta banda tan atípica. 
No pienso esperar tantos años para verlos de nuevo. 

Y en cuanto pueda, me pillo "Inercia" en vinilo. 





Entradas populares