Adios, caminantes...

 Bueno, hasta aquí llegaron Los Caminantes. 

Desde 2009 (aunque no se si realmente lo pillé ese mismo año) he compartido las andanzas de ese grupo de supervivientes de la pandemia zombie, que por supuesto conocí por el reclamo de transcurrir en Málaga. 
Desde entonces, Carlos Sisí es con diferencia el autor que mas libros he leído, nacional o internacional, y como es lógico, estaba como loco por ver como se cerraba la historia. 

Partamos de la base que si bien llevo leyendo toda la vida, me siento incapacitado para reseñar libros. 
Dicho esto, hablemos de sensaciones.
En este caso, creo que lo que más he sentido ha sido melancolía. Y es que no he sentido miedo, como en entregas anteriores, ni rabia, sino una mezcla de incertidumbre y de, en cierta manera, paz. 
Creo que el cierre conecta con otras obras suyas, como puede ser "Alma", al emparentar ciertas situaciones con enfoques mas espirituales de obras como la ya citada.
Eso puede jugar tal vez en contra del libro para algunos, pero me parece acertado. Todo el libro lo he sentido envuelto en una capa de eso, menos terror y más sensibilidad, aportando capas nuevas basadas en otras ideas que ya fueron apareciendo en entregas anteriores. 
Me siento contento con como ha terminado, y por supuesto, me han dado ganas de releer de nuevo toda la saga, pero no se si tendré tiempo para ello, habiendo además recuperado las dos anteriores hace relativamente poco, para llegar a esta más al día. 

Me sigue pareciendo impresionante lo que este hombre ha sido capaz de construir en estos 17 años, y no me refiero solo a la saga, sino a su obra completa. 
En fin, que decimos adios a Aranda, al padre Isidro, a tantos y tantos personajes carismáticos, y nos quedamos esperando que tiene Carlos Sisí en su mente para regalarnos en el futuro. 





Entradas populares