jueves, 17 de mayo de 2018

Pink Tones

¡Vamos a sumergirnos en el universo del fluído rosa!

Y es que no hay banda más grande que Pink Floyd, y el que me lo discuta se merece una bofetada con el guantalete de Thanos.
 La mejor banda de tributo a la banda de Gilmour y Waters, los Pink Tones, estarán este sábado en Málaga en la París 15, y allí estaremos.
 La anterior vez que los vi se marcaron un concierto de 3horas y cuarto, ahí es nada. Seguro que va a ser un espectáculo increíble.


jueves, 10 de mayo de 2018

Biffy Clyro – Many of Horror (MTV Unplugged Live at Roundhouse, London)

Este tema...este tema...

Es muy grande.
En acústico ya se sale.
La única pega, me jode ver a Vennart (líder de Oceansize) tocando ahí de apoyo medio escondido. Me duele, más bien.
Por Dios, volved.






lunes, 16 de abril de 2018

BSO de nuevo

Hola amigos.
Menudo marzo de mierda que he tenido.
Dicho esto, abril tampoco ha empezado muy bien que digamos, pero de todo se sale.
Vuelvo a compartir la lista de spotify con bandas sonoras que ya dejé aquí hace cuatro años.
Algo ha crecido (eso dijo ella!).

martes, 13 de febrero de 2018

Una noche con Steven Wilson




Es difícil que no sea esta palabra la que rija este post, excelencia.
La excelencia hecha música. El nivel al que se puede llegar si eres un fuera de serie y un trabajador incansable.
Y Steven Wilson es ambas cosas. Ahora podríamos entrar en discusiones para mi gusto fútiles sobre si sablea a este clásico, sobre si solo coge esto de Génesis, esto de Crimson, y ofrece un pack progresivo que no descubre nada nuevo. 
Bueno, no voy a entrar en eso. Es indudable que Wilson ha conseguido que muchos miremos hacia el progresivo de otra manera, ha traído vientos nuevos al género y modernizado propuestas, y eso que recientemente parece renegar del mismo.

En Barcelona, ante una audiencia madura, muy madura, volvió a ofrecer una monumental lección sobre como hacer música de quilates. Dudo mucho que alguien se fuera de allí decepcionado, a lo sumo, con el setlist, por tema de preferencias personales. ¿Pero en cuanto a calidad? No lo creo.

Una banda tremebunda, menudo guitarrista se ha traído para el directo, el señor Alex Hutchings. Vamos, creo que con Guthrie Govan alcancé el cielo, pero este chico…
Bueno no, lo siguiente.
La base rítmica repite respecto al de Madrid de hace 3 años, y el señor Adam Holzman a las teclas de nuevo nos impresionó a todos, incluso cuando al principio del concierto casi se la pega al lado nuestra, en plenas escaleras.

Un sonido antológico en su fase final, un tanto apagada la batería al inicio. Guitarras muy poderosas, y la voz de Wilson, así como la de la israelí Ninet Tayeb, que le acompañó al menos 3 temas que recuerde. 
Steven muy cercano, muy hablador. Siempre descalzo, con una voz que nunca ha sido espectacular pero un timbre inconfundible, que particularmente me encanta. Su compañera Ninet, escénicamente muy atractiva y con un despliegue de voz increíble. Y cuando tuvieron que ponerse tiernos, como en Blank Tapes, lo bordaron.

Respecto al setlist, sabiendo que su último disco es un ejercicio más pop a consciencia, me esperaba muchos temas del mismo, combinado con pasajes más sencillos de obras anteriores (Perfect Life o Hand Cannot Erase) con el añadido de detalles de Porcupine Tree. ¿Y que nos regaló?
Pues To the Bone casi en su totalidad (9), 5 incorporaciones de PT (muy celebradas, personalmente escuchar en vivo “Arriving Somewhere” ha sido tocar el cielo, así como Lazarus, por ejemplo), el estreno en vivo de Vermillioncore, de su ep 4 1/2, 3 canciones de su anterior trabajo, una de su debut, y otra de su mejor obra a mi parecer, “The raven…”
Todo ello con una parada de 15 minutos donde lamentablemente desapareció el bar, OMG.

¿Momentos especiales para mi persona?
Muchos, el solo Regret 9, la interpretación de un tema de Porcupine Tree que en solitario no había tocado nunca como es Heartattack in a Layby (que me parece exquisita ), todo el montaje audiovisual durante Song of I, una bellísima Refugee con unos videos duros, pero bellos al mismo tiempo, las proyecciones durante Ancestral, o el cierre con The Raven, que nos dejó a todos boquiabiertos, por la sensibilidad del tema y su ejecución. 
No me entusiasmo demasiado en vivo Permaniting, y adoro ese tema! pero creo que sonó un tanto simple entre tanta maravilla más compleja.

En resumen, otra experiencia con el músico que hoy por hoy (Junto a Devin Townsend) más me impresiona, otro viaje ligado a un concierto en la mejor compañia posible, y otra muesca en el revolver en cuanto a grandes vivencias musicales se trata.
A ver que se saca en el futuro. Una vez ha hecho su incursión en lo que él siente como Pop, lo mismo se descuelga con ot


ro cambio estilístico o se saca un trabajo más oscuro.
Lo esperaremos como siempre. 

Por cierto. No hice ni una foto. Si Steven nos dice que no hagamos fotos, yo no las hago :)
Setlist:
Nowhere Now
Pariah
Home Invasion
Regret #9
The Creator Has a Mastertape
Refuge
People Who Eat Darkness
Ancestral
Arriving Somewhere but Not Here
Permanating
Song of I
Lazarus
Detonation
The Same Asylum as Before
Heartattack in a Layby
Vermillioncore
Sleep Together (no está en Spotify)
Blank Tapes
Harmony Korine

The Raven That Refused to Sing


miércoles, 31 de enero de 2018

Steven Wilson, Barcelona



¡Pues no se me olvidaba!
Que nos vamos a Barcelona. Al final nos hemos liado la manta a la cabeza y nos vamos a ver al genio británico, por segunda vez en mi caso.
No voy con ninguna expectativa. El concierto que le vi en Madrid fue el mejor de mi vida. Así que el listón es tan extremo, que ni me preocupo.
Al ser un setlist, casi seguro, basado y mucho en su nuevo y más accesible trabajo, se que va a ser diferente, menos prog y más directo. O eso creo, claro...
Posiblemente de más cancha a su época con Porcupine Tree, lo cual sería increíble.
En el fondo, yo sólo voy por bailar esto:

martes, 30 de enero de 2018

Gotta light? El Universo Lynch ataca de nuevo



Que cuidado hay que tener con la nostalgia. Como puede jugártela, como puede empañar la realidad cuando a mitos juveniles se refiere. 
Esa nostalgia que te hace amar algo que posiblemente no fuera para tanto. 
¿Era Twin Peaks tan maravillosa? ¿Realmente?
O sea, indudablemente revolucionó el concepto televisivo, la manera de concebir una serie, especialmente cuando era Lynch el que estaba dirigiendo detrás de la cámara. 
Para mi, lo esencial de la serie era lo terriblemente carismático de muchos de sus personajes, pero evidentemente la serie se diluyó en buena parte de su metraje entre culebrones, retazos de sitcom, y perdida de su esencia, hasta que su creador dijo aquí lo termino yo. 
Siendo sincero, el tragarte la serie original (por tercera vez) se me ha hecho complicado. El final es obligatorio para adentrarte en la nueva entrega, la cual he esperado un tiempo para ver. Y por fin me la he cargado. 

Que puedo decir. Lynch está como una cabra. ¿Es eso nuevo? ¿Descubro algo?
¿Qué nos iba a regalar en estos 18 episodios? ¿Iba a aproximarse al mundo de Twin Peaks lo máximo, para deleite de los seguidores mas acérrimos, y de los que menos conectan con su cine, para ofrecer un producto amable, dentro de lo amable que este señor puede ser?
O se iba a marcar una marcianada épica mas entroncada en lo último de su producción cinematográfica… 
¿O ambas cosas?
Pues de todo un poco, pero aún así, siendo de nuevo sorprendente, arriesgado, odiosamente osado en momentos, y terriblemente perturbador. 
Esa línea tan fina que separa al genio del embaucador más juguetón, aquí se queda casi en cero pixeles. 
No se cuantas veces viendo varios episodios, me he dicho: se está riendo de mí, este señor se está descojonando de nosotros. Pero no he podido despegar la vista de la pantalla. 
Por dios, ese episodio 8. Imposible quedarse indiferente ante semejante marcianada. Me apuesto lo que sea a que ese episodio ha hecho que mucha gente diga, vale, hasta aquí he llegado. Y es normal. Yo es que soy raro. A mi me gusta mucho ese tipo de retos. Joder, de lo que más me ha gustado en estos últimos años ha sido “Enemy”. Si hasta me ha gustado “Madre!”, con eso lo digo todo. 
Lynch ha sido muy cruel con nosotros. Nos ha entregado la vuelta de un mundo que nos fascinó hace casi 30 años, y lo primero que ha hecho ha sido torturarnos con {aviso spoilers} despedazar a su ícono más grande, despojandolo de todo lo que nos hizo amarlo. {hasta aquí, mozuelo}. 
Se ha reído de nosotros, lo tengo claro. Conversaciones abriendo hilos narrativos que no llevaban a nada (o eso creo), personajes que te hacen pensar en un protagonismo que se torna fugaz,  tomas largas.. muy largas, hipnotizantemente largas…. 
Y sin embargo, me ha encantado. No me digáis que es postureo, no voy a caer en esas con 46 años. 
Si me gusta me gusta. No es ir de arty, ni de pseudo intelectual. 
No, que mi cabeza da para lo que da, no os creáis que he entendido todo sin problemas. No, no, ver Twin Peaks 2017 me ha llevado a bucear mucho en blogs sobre la serie, y me encanta hacerlo. 
Adoro ver como hay diferentes interpretaciones, como un final puede ser motivo de más y más análisis, observar las diversas reacciones  ante la obra de Lynch. 
Si quiero diversión o acción inmediata, sin pretensiones, veo otra serie. Twin Peaks me ha ofrecido lo que buscaba, pero mucho mejor, me ha vuelto medio loco en muchos momentos, ha hecho que me devane la cabeza, que disfrute de muchos momentos, y que me ría en otros. Me ha ofrecido momentos de terror, de desasosiego, de ternura, de desesperación. 

No puedo pedir más. Si, otra temporada. Pero Lynch, ponte ya, manejamos ciertas edades…

lunes, 8 de enero de 2018

Vive a tope


Una ilustración que la verdad me he cargado en tiempo record, tampoco era especialmente complicada, quitando lo que quería transmitir.
Lápiz, y a Photoshop del tirón. Alguna ayuda extra en Illustrator para elementos accesorios...
Espero que os guste.