viernes, 27 de julio de 2018

Habitants

Echo de menos a the Gathering. Ha sido durante años una de mis bandas de referencia, tanto en su época doom como su posterior vuelco hacia el trip-rick, rock alternativo, como quieras llamarlo.
La baja de Anneke fue un palo, pero quitando niveles de popularidad, siguieron teniendo discos de garantía y buenos directos.
Parece que desde 2014 la banda entró en un periodo de pasón indefinido, y no hace tanto, por medio de Facebook vi que René Rutten, guitarra y cerebro de la banda iba a montar Habitants, un nuevo proyecto acompañado de su hermano Hans a la batería.
Mediante la financiación en Indiegogo, la nueva banda (quinteto a mas señas) ha lanzado este One Self, el cual estoy degustando, y mucho, en estas semanas.
Lo que más me llama la atención es que el espíritu del disco encaja y mucho con ciertos temas de The Gatherig de su época Souvenirs o Home, quitando la ausencia de la voz de Anneke. Muchos ecos a Coucteau Twins, en esas guitarras etéreas que tanto domina el holandés, y delicados pasajes que contrastan con algunos más enérgicos, ciertamente deudores del Shoegazing.

Parón para comentar: que demonios está pasando con este género que tantos están reivindicando a la vez que agitando en una coctelera con otros géneros como el blackmetal?


Continúo. Es empezar “Winter” y ver por donde van a ir los tiros. Canciones oscuras y hermosas, que con "Soul Traveller" (la más dinámica y pegadiza) tienen su contrapunto mas animado, pasajes desnudos con la guitarra en primer plano junto a la hermosa voz de Anne Van Der Hoogen, que no desmerece para nada a Slije, aunque sin el timbre y candor propio de Anneke. Pero ni falta que hace aquí. Temas muy Shoegazing como "Meraki", temas muy deudores a The Gathering como "Runner", por los pasajes instrumentales que nos regala…
En conclusión, muy buen disco, la verdad.
Canciones preferidas? "One self", "Jupiter" , "Soul Traveller", "Magnolia", o esa delicatessen que es "Vince".
Así, echo de menos un poco menos a The Gathering. Espero que este proyecto dure mucho mucho.

martes, 17 de julio de 2018

Que perra es la guerra


Reticente he estado unos años al cine bélico. Digamos que no me ha apetecido demasiado sumergirme en los horrores de la guerra, siendo un género que he desgastado desde bien chico. Si, me he criado viendo clásicos del cine bélico, teniendo gratos recuerdos de películas como la Cruz de Hierro, la Colina de la Hamburguesa, Platoon, sin olvida los clásicos ineludibles que nos vienen a todos a la cabeza. 
Pero no se en que momento me separé de dicho cine. Lo que si se es que ha sido por no tener que enfrentarme a la crudeza que muchas de esas películas nos brindan, algunas de ellas por exceso de sangre y otras por ser explícitamente terribles con la psique humana. Realmente una guerra es algo tan terriblemente real y cercano, que lo sientes 

Pero gracias a la HBO, al final he caído años después y he acabo viendo dos series que si bien distintas, tratan el mismo tema: la guerra. 
Una de ellas, la celebérrima “Hermanos de Sangre”, era una de esas producciones de obligar visión que había tenido aparcada muchos años. Se que básicamente es de culto, y ya entiendo porqué. Una serie maravillosa, un reparto coral tremebundo, y una manera de enfocar la épica que creo que no cae en lo sencillo y previsible. 
Comparándola con la que luego comentaré, lo más poderoso a mi entender de “Hermanos de sangre”  es la idea de que todos, todos, podemos vernos envueltos en algo que no podemos controlar. Cualquiera hombre puede verse inmerso en una guerra, independientemente de sus orígenes, formación, creencias…
Y eso son los soldados de esta serie. Un grupo de personas que tienen que matar a otras personas porque no les queda otra. Porque tienen delante al enemigo, y el va a hacer lo mismo. La heroicidad a veces brilla por su ausencia, y otras, salta y se erige en protagonista, pero muchas veces, porque no queda otra. 
Son niños, muchos de ellos, que por iniciativa propia o por obligación, han viajado medio mundo para sufrir las penurias de la guerra, y quieren salir. 
El miedo se mezcla con el compañerismo, la valentía va de la mano muchas veces con el sentimiento de hermandad, y los que quedan, forjan un vínculo seguramente , para toda una vida. 
Y eso, es de lo que adolece “Generation Kill”. De la Segunda Guerra a la segunda Guerra de Irak, al asalto de Bagdag. De los paracaidistas de la compañía Easy al 1.er Batallón de Reconocimiento de la 1ª Division de los Marines. 
Aquí ya nos dejamos de chiquilladas. Aquí tenemos profesionales de la guerra. Duros, cínicos, terriblemente machistas y groseros, divertidos algunos de ellos, realmente repugnantes otros. Estos marines nos regalan una visión profesional de la guerra, en este caso, de una invasión de que todos es sabido que no tenía sentido ninguno. En otro gran reparto, tenemos tiempo para ver todas las visiones respecto al trabajo que realizan. 
Del Marine profesional que se preocupa porque todo sea como debe ser, al psicópata que sólo desea estrenarse en matar. Aquí no hay épica, no hay batallas donde tengas el corazón en el puño, como si me pasaba con Hermanos de sangre. No pocas veces, con la producción de Hanks y Spielberg, me he visto delante del televisor (o pantalla) farfullando “Joder, joder” viendo como en cualquier momento cualquiera de esos muchachos que llevaban varios episodios a tu lado, podía caer víctima de un disparo o una bomba. No, en la producción de David Simon no hay margen para ello. Es todo básicamente quirúrgico. Ir, entrar, algún disparo y a veces ni eso, y salir victorioso. Pocas escenas de batalla, cortas casi siempre, apenas sangre, apenas agobios. 
Generation Kill se muestra cruda en cuanto a lo sincera que es, o parece ser. No hay BSO, no hay dramatismo, hay realidad. Hay una evidente intención de mostrarte, a través de un producto carente de épica, que lo de Irak fue una estupidez. 
Si en Hermanos de Sangre no puedes evitar involucrarte en la historia de manera que sientes que lo que hacían, tenían que hacerlo por un bien mayor, aquí el No a la Guerra se te mete aún mas de lo que en su momento sentí. 

Para ir finalizando, me ha merecido y mucho la pena volver a la ficción bélica. Ahora me queda decidir si sigo indagando o salto de género. 
¿Sabéis que película no he visto y se que me va a impactar cuando lo haga, porque simplemente la BSO me pierde?
La delgada línea roja. 


martes, 3 de julio de 2018

Playlist 2018 (Primera mitad)




Amorphis  - Queen of time
Biffy Clyro - MTV Unplugged
Ghost - Prequelle
Ihsahn - Ámr
Manic Street Preachers - Resistance is futile
Roger Waters  - Is this the life we really want
Tesseract - Sonder
The Contortionist - Clairvoyant
Toundra - Vortex
Turbonegro - rock and roll machine
White Moth Black Butterfly - Atone
A perfect Circle - Eat the elephant

Quitando el disco de A perfect Circle, que se esperaba con ansia tras tantos años de silencio, no ha sido un inicio de año especialmente boyante. Los de Tesseract o Ghost si que estaban en la lista de muy deseables, pero no al nivel de las bandas que ya sabéis que me entusiasman.
Me ha sorprendido brutalmente el nuevo de Turbonegro, adictivo y divertido a partes iguales. Lo mismo pero a otro nivel y género el de The Contortionist.
Con Manic Street Preachers, lamentablemente, he entrado en una especie de desidia. Sigo siguiéndolos pero me dicen poco sus dos últimos discos.
Reconozco que al igual que al final del año pasado, Devin Townsend ha ocupado mucho mucho tiempo musical en mi vida.
A ver estos meses venideros.
Deafheaven (con posibilidad de verlos en vivo en Viena en viaje de bodas), The Pineapple Thief, Alice in chains, Riverside, y el directo de Devin Townsend, no está mal.


¿Un tema?


   

miércoles, 20 de junio de 2018

Big Little Lies / Michael Kiwanuka - Cold Little Heart

Ávidos como estamos de encontrar nuevas series, pero condicionados por la falta de tiempo, mal endémico donde los haya, a veces se nos escapan algunas de esas de las que todo el mundo habla y son pequeñas joyas.
Y "Big little lies" lo es. De esas series que te ventilas del tirón, te propones intercalarla entre otros episodios de series más contrastadas (Ay West World! espabila!) y te descubres prefiriendo ver que sucede con este enigmático grupo de amigas (y enemigas).
Recomendación total.
El tema central de la serie, este Cold Little Heart de Michael Kiwanuka, es una elegante pieza soul bien pegadiza. Pero esta versión en vivo, te mete un derechazo con su deje Floydiano que te pone los vellos de punta.
Del universo de Gilmour y Waters a Ottis Redding  en 11 minutazos.





jueves, 31 de mayo de 2018

Influencers a las 6 cuerdas

Escuchando hoy Paradise Lost, he ido poco a poco recabando información almacenada en mi memoria, bien mezclada con los sentimientos que tengo hacia la música, y he ido viendo quienes son mis héroes guitarrísticos. O más bien, quienes creo que más influencia han tenido en mi evolución como Músico.
Evidentemente la época en la que más trabajé como guitarrista, digamos del 90 al 98 o así, fui una esponja. Inicialmente no tenía ni técnica, ni sonido personal (lo tengo ahora?), me nutría de las bandas que mas escuchaba en ese momento, y que obviamente iban en sintonía con el sonido que el grupo iba cogiendo.
Pero tendría que citar tres guitarristas a bote pronto, que considero que si que dejaron huella en mi manera de tocar.
Esos son Jerry Cantrell, Dave Navarro, y Gregor Mackintosh.
Alice in Chains, Jane´s Addiction y Paradise Lost. El denominado Grunge, el rock alternativo, y el Doom metal. Tres pilares fundamentales en mi cultura músical, y tres guitarristas que creo que tienen un reconocimiento considerable por su legado en la música. Navarro puede ser a veces más corremástiles que los otros dos, pero los tres se distinguen más por un sentido inaudito de la melodía, con estilos muy muy propios. Si me dieran a elegir, creo que me quedo con Cantrell.

Si bien de ello me doy cuenta ahora, antes con Zona Púrpura mi sana intención (al menos en "Entretente como puedas" y "Juegue al Caos") era coger una onda Dimebag Darrell. Efectos, salidas ingeniosas, sin embargo muy poca velocidad (la técnica y las escalas a mansalva nunca han sido lo mío). Aún así me siento muy orgulloso del trabajo en esos años, creo que dejé muy buenos solos dentro del nivel global de la banda. Pero mira tu por donde, que mi solo favorito de todos los que he grabado, ha sido con Agreste muchos años después. Justamente el de "Manos".
Cada vez hago menos solos, pero si que los disimulo en determinadas partes de las canciones, y son menos Darrell que nunca. Me hago mayor.





jueves, 17 de mayo de 2018

Pink Tones

¡Vamos a sumergirnos en el universo del fluído rosa!

Y es que no hay banda más grande que Pink Floyd, y el que me lo discuta se merece una bofetada con el guantalete de Thanos.
 La mejor banda de tributo a la banda de Gilmour y Waters, los Pink Tones, estarán este sábado en Málaga en la París 15, y allí estaremos.
 La anterior vez que los vi se marcaron un concierto de 3horas y cuarto, ahí es nada. Seguro que va a ser un espectáculo increíble.


jueves, 10 de mayo de 2018

Biffy Clyro – Many of Horror (MTV Unplugged Live at Roundhouse, London)

Este tema...este tema...

Es muy grande.
En acústico ya se sale.
La única pega, me jode ver a Vennart (líder de Oceansize) tocando ahí de apoyo medio escondido. Me duele, más bien.
Por Dios, volved.






lunes, 16 de abril de 2018

BSO de nuevo

Hola amigos.
Menudo marzo de mierda que he tenido.
Dicho esto, abril tampoco ha empezado muy bien que digamos, pero de todo se sale.
Vuelvo a compartir la lista de spotify con bandas sonoras que ya dejé aquí hace cuatro años.
Algo ha crecido (eso dijo ella!).

martes, 13 de febrero de 2018

Una noche con Steven Wilson




Es difícil que no sea esta palabra la que rija este post, excelencia.
La excelencia hecha música. El nivel al que se puede llegar si eres un fuera de serie y un trabajador incansable.
Y Steven Wilson es ambas cosas. Ahora podríamos entrar en discusiones para mi gusto fútiles sobre si sablea a este clásico, sobre si solo coge esto de Génesis, esto de Crimson, y ofrece un pack progresivo que no descubre nada nuevo. 
Bueno, no voy a entrar en eso. Es indudable que Wilson ha conseguido que muchos miremos hacia el progresivo de otra manera, ha traído vientos nuevos al género y modernizado propuestas, y eso que recientemente parece renegar del mismo.

En Barcelona, ante una audiencia madura, muy madura, volvió a ofrecer una monumental lección sobre como hacer música de quilates. Dudo mucho que alguien se fuera de allí decepcionado, a lo sumo, con el setlist, por tema de preferencias personales. ¿Pero en cuanto a calidad? No lo creo.

Una banda tremebunda, menudo guitarrista se ha traído para el directo, el señor Alex Hutchings. Vamos, creo que con Guthrie Govan alcancé el cielo, pero este chico…
Bueno no, lo siguiente.
La base rítmica repite respecto al de Madrid de hace 3 años, y el señor Adam Holzman a las teclas de nuevo nos impresionó a todos, incluso cuando al principio del concierto casi se la pega al lado nuestra, en plenas escaleras.

Un sonido antológico en su fase final, un tanto apagada la batería al inicio. Guitarras muy poderosas, y la voz de Wilson, así como la de la israelí Ninet Tayeb, que le acompañó al menos 3 temas que recuerde. 
Steven muy cercano, muy hablador. Siempre descalzo, con una voz que nunca ha sido espectacular pero un timbre inconfundible, que particularmente me encanta. Su compañera Ninet, escénicamente muy atractiva y con un despliegue de voz increíble. Y cuando tuvieron que ponerse tiernos, como en Blank Tapes, lo bordaron.

Respecto al setlist, sabiendo que su último disco es un ejercicio más pop a consciencia, me esperaba muchos temas del mismo, combinado con pasajes más sencillos de obras anteriores (Perfect Life o Hand Cannot Erase) con el añadido de detalles de Porcupine Tree. ¿Y que nos regaló?
Pues To the Bone casi en su totalidad (9), 5 incorporaciones de PT (muy celebradas, personalmente escuchar en vivo “Arriving Somewhere” ha sido tocar el cielo, así como Lazarus, por ejemplo), el estreno en vivo de Vermillioncore, de su ep 4 1/2, 3 canciones de su anterior trabajo, una de su debut, y otra de su mejor obra a mi parecer, “The raven…”
Todo ello con una parada de 15 minutos donde lamentablemente desapareció el bar, OMG.

¿Momentos especiales para mi persona?
Muchos, el solo Regret 9, la interpretación de un tema de Porcupine Tree que en solitario no había tocado nunca como es Heartattack in a Layby (que me parece exquisita ), todo el montaje audiovisual durante Song of I, una bellísima Refugee con unos videos duros, pero bellos al mismo tiempo, las proyecciones durante Ancestral, o el cierre con The Raven, que nos dejó a todos boquiabiertos, por la sensibilidad del tema y su ejecución. 
No me entusiasmo demasiado en vivo Permaniting, y adoro ese tema! pero creo que sonó un tanto simple entre tanta maravilla más compleja.

En resumen, otra experiencia con el músico que hoy por hoy (Junto a Devin Townsend) más me impresiona, otro viaje ligado a un concierto en la mejor compañia posible, y otra muesca en el revolver en cuanto a grandes vivencias musicales se trata.
A ver que se saca en el futuro. Una vez ha hecho su incursión en lo que él siente como Pop, lo mismo se descuelga con ot


ro cambio estilístico o se saca un trabajo más oscuro.
Lo esperaremos como siempre. 

Por cierto. No hice ni una foto. Si Steven nos dice que no hagamos fotos, yo no las hago :)
Setlist:
Nowhere Now
Pariah
Home Invasion
Regret #9
The Creator Has a Mastertape
Refuge
People Who Eat Darkness
Ancestral
Arriving Somewhere but Not Here
Permanating
Song of I
Lazarus
Detonation
The Same Asylum as Before
Heartattack in a Layby
Vermillioncore
Sleep Together (no está en Spotify)
Blank Tapes
Harmony Korine

The Raven That Refused to Sing


miércoles, 31 de enero de 2018

Steven Wilson, Barcelona



¡Pues no se me olvidaba!
Que nos vamos a Barcelona. Al final nos hemos liado la manta a la cabeza y nos vamos a ver al genio británico, por segunda vez en mi caso.
No voy con ninguna expectativa. El concierto que le vi en Madrid fue el mejor de mi vida. Así que el listón es tan extremo, que ni me preocupo.
Al ser un setlist, casi seguro, basado y mucho en su nuevo y más accesible trabajo, se que va a ser diferente, menos prog y más directo. O eso creo, claro...
Posiblemente de más cancha a su época con Porcupine Tree, lo cual sería increíble.
En el fondo, yo sólo voy por bailar esto:

martes, 30 de enero de 2018

Gotta light? El Universo Lynch ataca de nuevo



Que cuidado hay que tener con la nostalgia. Como puede jugártela, como puede empañar la realidad cuando a mitos juveniles se refiere. 
Esa nostalgia que te hace amar algo que posiblemente no fuera para tanto. 
¿Era Twin Peaks tan maravillosa? ¿Realmente?
O sea, indudablemente revolucionó el concepto televisivo, la manera de concebir una serie, especialmente cuando era Lynch el que estaba dirigiendo detrás de la cámara. 
Para mi, lo esencial de la serie era lo terriblemente carismático de muchos de sus personajes, pero evidentemente la serie se diluyó en buena parte de su metraje entre culebrones, retazos de sitcom, y perdida de su esencia, hasta que su creador dijo aquí lo termino yo. 
Siendo sincero, el tragarte la serie original (por tercera vez) se me ha hecho complicado. El final es obligatorio para adentrarte en la nueva entrega, la cual he esperado un tiempo para ver. Y por fin me la he cargado. 

Que puedo decir. Lynch está como una cabra. ¿Es eso nuevo? ¿Descubro algo?
¿Qué nos iba a regalar en estos 18 episodios? ¿Iba a aproximarse al mundo de Twin Peaks lo máximo, para deleite de los seguidores mas acérrimos, y de los que menos conectan con su cine, para ofrecer un producto amable, dentro de lo amable que este señor puede ser?
O se iba a marcar una marcianada épica mas entroncada en lo último de su producción cinematográfica… 
¿O ambas cosas?
Pues de todo un poco, pero aún así, siendo de nuevo sorprendente, arriesgado, odiosamente osado en momentos, y terriblemente perturbador. 
Esa línea tan fina que separa al genio del embaucador más juguetón, aquí se queda casi en cero pixeles. 
No se cuantas veces viendo varios episodios, me he dicho: se está riendo de mí, este señor se está descojonando de nosotros. Pero no he podido despegar la vista de la pantalla. 
Por dios, ese episodio 8. Imposible quedarse indiferente ante semejante marcianada. Me apuesto lo que sea a que ese episodio ha hecho que mucha gente diga, vale, hasta aquí he llegado. Y es normal. Yo es que soy raro. A mi me gusta mucho ese tipo de retos. Joder, de lo que más me ha gustado en estos últimos años ha sido “Enemy”. Si hasta me ha gustado “Madre!”, con eso lo digo todo. 
Lynch ha sido muy cruel con nosotros. Nos ha entregado la vuelta de un mundo que nos fascinó hace casi 30 años, y lo primero que ha hecho ha sido torturarnos con {aviso spoilers} despedazar a su ícono más grande, despojandolo de todo lo que nos hizo amarlo. {hasta aquí, mozuelo}. 
Se ha reído de nosotros, lo tengo claro. Conversaciones abriendo hilos narrativos que no llevaban a nada (o eso creo), personajes que te hacen pensar en un protagonismo que se torna fugaz,  tomas largas.. muy largas, hipnotizantemente largas…. 
Y sin embargo, me ha encantado. No me digáis que es postureo, no voy a caer en esas con 46 años. 
Si me gusta me gusta. No es ir de arty, ni de pseudo intelectual. 
No, que mi cabeza da para lo que da, no os creáis que he entendido todo sin problemas. No, no, ver Twin Peaks 2017 me ha llevado a bucear mucho en blogs sobre la serie, y me encanta hacerlo. 
Adoro ver como hay diferentes interpretaciones, como un final puede ser motivo de más y más análisis, observar las diversas reacciones  ante la obra de Lynch. 
Si quiero diversión o acción inmediata, sin pretensiones, veo otra serie. Twin Peaks me ha ofrecido lo que buscaba, pero mucho mejor, me ha vuelto medio loco en muchos momentos, ha hecho que me devane la cabeza, que disfrute de muchos momentos, y que me ría en otros. Me ha ofrecido momentos de terror, de desasosiego, de ternura, de desesperación. 

No puedo pedir más. Si, otra temporada. Pero Lynch, ponte ya, manejamos ciertas edades…

lunes, 8 de enero de 2018

Vive a tope


Una ilustración que la verdad me he cargado en tiempo record, tampoco era especialmente complicada, quitando lo que quería transmitir.
Lápiz, y a Photoshop del tirón. Alguna ayuda extra en Illustrator para elementos accesorios...
Espero que os guste.