martes, 13 de septiembre de 2016

Esa foto es mía, casi casi mía...

Indudablemente, el que se dedica a la fotografía en mayor o menor medida, llega un momento en que necesita o ve indicado el ganar cierto dinero con ello. Es realmente la manera, a menos que seas un tipo pudiente, de ir mejorando equipo, lo cual inexorablemente te lleva a ser mejor fotógrafo (a menos que seas un cenutrio).
El camino hacia la remuneración no es sencillo, al menos, si lo que intentas es conseguirlo vía internet, donde es indudable que la competencia es brutal. 
La globalidad tiene eso, que hay miles y miles de fotógrafos que te dan un buen repaso, mientras que en tu zona, en tu entorno, puedes que destaques un poco más. 
De todos los sitios en los que he puesto material mío no he conseguido vender ninguna, pero eso sí, he conseguido cierto reconocimiento en Pexels, donde las fotos se descargan gratuitamente. 
Y porqué si quiero venderlas , las regalo en otro portal? porque primero, no todas las que veo que se pueden vender las pongo como descarga, hay muchas que las considero como descartes, que al ponerlas Free, han funcionado. 
Y segundo, porque me consta que con el sistema gratuito, y la posible aportación via Paypal de la gente que se descarga tus fotos, hay cierta opción de conseguir algo de dinero. Poco, pero algo. 
He llegado a estar entre los 100 más descargados, y entre los 20 mensuales. 
Pero ay amigo! tiene sus riesgos. El más evidente: los piratas. 
Acabo de encontrar a un señor (francés? belga?) que ha descargado una foto mía y la ha puesto a la venta en otro portal para vender. Obviamente me he puesto manos a la obra para denunciarlo, y estoy a la espera, y de paso he aprovechado para crearme una cuenta en digo portal por si consigo vender. 

La verdad, no quiero ponerme a mirar cuantas de mis fotos puestas en modo descarga gratuita están en portales de pago. Me temo lo peor, que no haya sido un caso único, pero… 
¿Que hacemos entonces? Valoro mucho estos portales, donde encuentras un material increíble y gratuito, me ha salvado más de un proyecto. 
Pero es cierto que conlleva un riesgo considerable. 


Voy a ver como se soluciona, y ya veré que medidas tomo en un futuro con todo esto. 

La foto de la discordia

lunes, 5 de septiembre de 2016

Ese pedazo de Mono! (y de Alcest)

Hay que liarse la manta a la cabeza, leches.
Así es.
La locura transitoria es atenuante!

Una vez presentadas las excusas, pasamos a las explicaciones.
Mono y Alcest. Gira conjunta. Y por ahora no pasan por España.
Bueno, pues miramos fechas por Europa. Por mirar!

Requisitos. Que sea en fin de semana, y que sea en un sitio que no salga un ojo de la cara...
Pues parece que como mejor resultado, sale Glasgow, en Noviembre.
frío de cojones, pero una ciudad que me atrae mucho, un país que estoy loco por conocer, y la cuna de la Brew Dog, mi cerveza fetiche.

Todo está en marcha. Ambos grupos presentarán disco, que por entonces habré quemado de escucharlos.
De la lánguida melancolía de los franceses a la preciosista introspección de los japoneses.
Promete ser una experiencia maravillosa.
A darlo todo para que sea una realidad.



martes, 2 de agosto de 2016

Vacaciones! y playlist

Pues eso, aprovechando que me voy de vacaciones, dejo mi habitual lista de discos que más he escuchado en lo que llevo de 2016:


Radiohead A moon shade Pool
Katatonia The fall of hearts
Gojira Magma
Dream Theater The Astonishing
Deftones gore
Haken Affinity
Novembre Ursa
Obsidian Kingdom A year with no summer
Steven Wilson 4 1/2
Y sin ser de 2016, destaco Mgla y su Exercises in futility

De todos ellos, el que más escucho es el de Katatonia, sin ser sin embargo un disco que me apasione. Pero como me apasiona la banda en sí, quemo el disco hasta sentir lo que siento por otros discos suyos. Además en octubre espero verlos en Sevilla.
Me ha gustado, pero no desencajado la mandíbula, el de Haken.
Novembre han tenido un buen retorno, como dije en un post anterior.
La verdad es quitando Mgla, que no los conocía y me encanta, el resto son discos que me dejan como... que esperaba mas de casi todos ellos.
No me pasa con el de Radiohead. Discazo de cabo a rabo, demonios.
Se merecen el video que acompañe a este post.

A ver estos meses venideros. Nada y nada menos que se esperan los de Opeth, Blackfield y The Pineapple Thief.
Telita. 


lunes, 27 de junio de 2016

Scream for me Sevilla!!!


Si tuviera que calcular desde cuando viene mi amor por Iron Maiden… buffff…
toda una vida….
Me gusta el heavy por ellos, me gusta la ilustración por ellos. Pero como demonios no iba un niño de 12 años en un colegio de curas a alucinar con las demoníacas portadas de los británicos! si representaban todo eso que por entonces era prohibido!
No hace mucho un compañero del colegio me dijo: tu no eras gamberro, tu eras nervioso, y además, heavy. 
Singular reflexión, no , amigos?

El caso es que siendo fan de siempre, sólo los he visto una vez. E idolatrando como lo hago a Bruce Dickinson, los tuve que ver con su anterior cantante, Blaze Bayley. 
Angelito. La que tenía encima, pretender suplir a semejante monstruo. Ni que decir tiene que no disfrute excesivamente. De hecho iba con mas ganas de vez a My Dying Bride, teloneros de lujo. 

El 14 de julio me quito la espinita. Veré a Maiden como Dios manda. Y ademas mejor acompañado imposible. 
Sevilla será el sitio. 

No me va a dar tiempo, creo, pero me quiero hacer una camiseta personalizada…
Lo intentaré. 

Puestos a pedir, me encantaría escuchar esta canción...
Creo que fue la primera que me dejó KO de ellos. 


 

martes, 7 de junio de 2016

The Astonishing - Dream Theater



No se si puedo ser capaz de ser objetivo con DT. Bueno, rectifico, si lo soy. Pero luego, reculo.
Supongo que una parte de mi se engaña y quiere que todo siga igual, que sigan siendo la banda que me ha tenido tonto durante muchos años. 
Le veo los defectos, se que no están en su mejor momento, pero diablos, no puedo evitar excusarlos. 
No voy a entrar en tema Portnoy, se fue, sus motivos tenía, y es lo que hay, pero me queda claro que llevan 3 discos sin él y la magia en parte, se ha ido. 
De estos  trabajos, desde luego este último es el más ambicioso. ¿Como demonios no va a ser ambicioso un disco doble de mas de dos horas como es The Astonishing?
O lo tomas o lo dejas, así de sencillo. A estas alturas los no fans solo tienen más madera para quemar; los que los amamos desde hace años, pues oímos, analizamos, y juzgamos. 
Y a ello voy. La primera escucha, sin las letras por delante, me dejaron un poco frío. Exceso de momentos tiernos, poco guitarreo, gran labor de La Brie, y poco más. La siguiente, ya con el argumento por delante, me dejó muy gratos momentos. Empecé a disfrutarlo, y bastante, por cierto.
Ojo. La historia es básica, simple, y hasta cierto punto (o agujero negro) infantil.
Eso no quita que luego, al leerlas y entender que nos están contando, te imbuyas en el cuento y lo disfrutes.

Tras una leve intro que nos pone en antecedentes en la historia, “Dystopian Overture” me trae a la cabeza cosas de Octavarium. Ok, es su estilo, su mundo, ellos lo han perfeccionado y pueden volver a él cuando quieran. 
“The Gift of music" me dejó más frío cuando la presentaron, y ahora me entusiasma. Que queréis, el coro gospel me pone y mucho. 
Primer arqueo de cejas: “The answer”. Ese piano es un poco anuncio, es un happy moment de libro. Pero es bonita, copón. Vamos a empezar a hacernos a la idea que es un musical, una ópera rock. 
“A better life”, me suena  a Forsaken, con ese riff cortante con la melodía de La Brie… Lo mejor, el solo y la parte del piano de Rudess junto al canadiense. 
De “Lord Nefarious” me gusta el rollo tan de musical melodramático, cabaretero, donde se permiten incluso el coquetear con el tango. Joder, eso es nuevo en DT, y lo agradezco. Tal vez no consiguen reflejar un malo que imponga, sino darle una presentación folletinesca, con perdón. Me gusta mucho la melodía que le meten a mitad de la pieza. 
“A saviour in the square” tiene una muy bonita melodía inicial, rozando ligeramente lo cursi. Oiga, yo es que a Petrucci lo idolatro, y cuando entra, se me olvida todo. Más si luego se pone brutote tras las fanfarrias posteriores. Dos minutos solemnes para establecer un poco de tensión previa al momento mas sensiblero del disco, con ustedes, “When your time has come”…
A ver, soy el único al que le suena a sintonía de serie de los 90, o algo parecido? Vale que la historia puede ser que lo requiera, pero creo que se les ha ido un poco la mano en este tema. O, al menos, a Rudess con ese sonido tan sumamente retro. Tal vez lo mejor el cierre del tema, el último minuto. 
“Act of Fayth” me sirve de nuevo para tirar de carrete. Esa melodía principal de piano me sigue llevando a Octavarium, al tema. Pero bueno, no me molesta demasiado. Tema simple, medio tiempo que se edulcora y mucho, conforme enfila el último minuto. Pero a partir que La Brie deja de cantar, otra vez me vienen al tarro temas anteriores de ellos, en este caso, uno de Systematic Chaos.
En “Three days” se agradece la caña y el aire cabaretero que le meten a la mediación, con esos jueguitos clásicos entre los instrumentistas. Por cierto, a estas alturas, Myung desaparecido, y Mangini, sobrio, mejor que los dos discos anteriores, pero excesivamente cuadrado. El final del tema, lo mejor. Sorprendente, la verdad. 
Otra pieza instrumental (por así llamarlo) y la floydiana “Brother can you hear me?”, que me encanta. Épica hasta decir basta. Ojo, aquí si que hecho de menos a Portnoy, porque de marcial, Mangini, se pasa. El final es ciertamente cinematográfico, con otra parte de lucimiento de La Brie y Rudess, que llegados a este punto ya se han convertido en los protagonistas del disco. 
“A life left behind me gusta mucho mucho mucho, la melodía del estribillo es brutal, aunque empalagosa. Todo el comienzo es 100% Dream Theater, sobre todo época Six Degrees (que es uno de mis favoritos) 
“Ravenskill”  tiene un inicio al piano precioso. Tarda luego un poco en arrancar, evolucionando hacia un tema más vibrante, que sin embargo me gana cuando vuelve a ralentizarse, cuando de nuevo Rudess toma el protagonismo y nos regala otro final épico y potente. 
“Chosen” baja las revoluciones inicialmente jugando con La Brie, piano, y una acústica, ofreciendo una linea melódica que luego repetirán en el siguiente acto.
Este tema es el que hace unos años nos habría sacado los mecheros del bolsillo (ahora móviles) y conseguido que alzáramos los brazos al ritmo que el vocalista nos marcara.  Pero no ahora. Lo tengo un poco visto. 
Ojo con “A tempting Offer”,  el comienzo y el tono de la canción, inquietante, me parecen fantásticos, y el final orquestado es precioso.
Una obviable “Digital Dischord” y enfilamos la recta final del primer acto. 
Que gozada “The x aspect”, de nuevo una pieza muy bonita al inicio, la parte media igual, muy chula, y el final emotivo con la gaita.
“A new begining” de lo mejor del disco, muy tema de musical. Me viene  a la cabeza, salvando las distancias, el Jesuschrist Superstar, ahí es nada. De las cosas que han hecho que más me gustan en los últimos años.  Y es que tiene de todo, opereta, metal, doble bombo, filigranas de Petrucci, bah, temazo. Hasta cuando me lo relajan y parece que se viene abajo, le vuelven a meter garra.  Pero para un super solo que se marca Petrucci, lo bajan… No hombre, no…
“The road to revolution” nos sirve para despedir este acto, que en lineas generales ha tenido mas luces que sombras.  Un tema optimista en su parte principal que invita a entrar en el siguiente acto con ganas. 
Reconozco que la primera escucha se me hizo difícil por la duración del acto, pero unas pocas después no me resulta problemático. 

“2285 Entr’acte”  nos presenta un poco de cada pieza posterior. Todo muy Six degrees, lo cual insisto en que no me molesta, aunque cierto es que algunos momentos pecan de excesivamente peliculeros. 
No me aporta demasiado “Moments of betrayal”, que me resulta muy típica, por mucho desarrollo brutal con el clásico pique entre músicos.
“Heaven´s Cove” me parece bastante disfrutable, porque me da un poco de todo. Intensidad, melodía, etc. Pero se engancha con “Begin Again”. A ver, cuando empece a escribir esta reseña, despotriqué sobre ella. Pero coño, soy un sensiblero. Me gusta, me parece muy bonita. Pero si, lo se, es excesivamente melosa. Eso sí, que bien se desenvuelve La Brie en estos terrenos, el tío. 
“The path that divides”… más cañera, mas prog, diferente al resto de lo escuchado en el disco, se agradece. Y ojo, que tal vez es la que más me lleva al estilo de Dream Theater. 
Tras otro interludio, tenemos “The walking shadow”, que es peleona, intensa, agobiante incluso. Curioso el comienzo agresivo de la voz… Y especialmente trepidante el final, enganchado con “My last farewell”. Creo que es mi momento favorito del disco. La parte a piano, voz y violines me llega. Igualmente todo el desarrollo posterior. Y el final es de lo mejor que han compuesto estos señores en años.
Y después de este subidón, la intimista  “Losing faith”. Sencilla, acústica en gran parte, inofensiva. De nuevo, y van ya unas pocas, me interesa y atrapa el ultimo minuto. Ahí lo dan todo, leches, y se desmarcan con un gran cierre 
“Wishers on the wind” tiene una bonita orquestación, pero no me emociona. Además, y no me acuerdo cual, me suena y mucho a una BSO. 
Un poco mas lo hace "Hymn of a thousand voices", pero es básicamente por el violín. La verdad es que el cierre me aburre un poco, intenta ser solemne pero no me llega especialmente.
Our new world empieza de cojones. y el estribillo me encanta, super melódico. Me hubiera gustado como cierre del disco alargándola y metiéndole más épica, pero nos queda un poco de maquineo con “Power Down” (anecdótico) y ahí a “The Astonishing”… usa un poco de Brother you can hear me lo cual se agradece… y el paso a acústico es bonito, luego el rollo marcha militar… pero se me queda corto de intensidad, por mucho que los coros lo engrandezcan. 
No me parece el mejor cierre de un disco de ellos, pero evidentemente, va a colación del estilo del disco


Conclusión:
Bien por ellos. Han tomado nota de algo evidente, se estaban estancando, les estaban adelantando por la izquierda (Haken, Leprous, y alguno más), y tenían que dar un golpe en la mesa.
Lo han dado, sólo que para algunos, posiblemente con una intensidad diferente a la que esperaban.
Han arriesgado y mucho, sus detractores lo tienen muy fácil, y los que estaban en un cómodo término medio, lo tienen igual de fácil para decir hasta aquí he llegado.
Pero a mi me an sacado de ese estado de letargo que sentía hacia ellos. Sabía que podían dar más, y lo han hecho, sólo que en una dirección diferente. Me han ganado con la sorpresa. Que pueden hacer pasajes instrumentales mastodónticos lo sabemos todos, pero me han ganado, de nuevo, con la emoción.
Con eso me quedo, con los momentos emotivos de este "The Astonishing". Esos mismos que las primeras escuchas me dejaron con cara de "me lo explicas, Petrucci?.
Ahora, como no tengo tanto tiempo como para meterme los dos discos del tirón, busco esas piezas un tanto de lágrima fácil, exagerando.
Hoy por hoy, me parece su mejor trabajo post Portnoy, e incluso anteriores, viéndolo como un ente más completo que un "Black clouds and silver linings".
Parece que la gira no les va mal, a ver como les sienta todo esto para el futuro.

martes, 26 de abril de 2016

He decidido!


He decidido que voy a dar un paso adelante. Y por eso, por obligarme al respecto, lo dejo por escrito. 
Ese paso adelante es tardío, pero llega cuando ha tenido que llegar. 
Y ese paso viene precedido de algo muy necesario desde hace tiempo. Saber de que cojones va esto de la fotografía
Poneros en mi lugar. Me tiro años de diseñador gráfico, jugando con la edición y retoque, pero sin tirar de material propio, puesto que no disponía de cámara. 
Me meto en Instagram, y zas, comienza la aventura. De repente quiero ser fotógrafo. Ojo, si hay alguien reacio a denominarse así, soy yo (cuidado con las redes sociales y los elogios, nos lleva a creer que somos más de lo que somos). 
Me compro la cámara, en 2013, y en febrero del 2014, cataplum. Gano un concurso mundial de Flickr.
Pues nada, de golpe y porrazo me siento como que estoy obligado a estar al nivel que yo mismo me he impuesto al recibir un galardón de tales características. 
Pues a hacer fotos, pero no me meto en algo totalmente imprescindible, la formación. Saber de que puñetas hablas y como manejar ese artefacto del demonio, y como me empecino  en que tengo que aprender por medio de clases, no tiro de aprendizaje propio. Así me he tirado dos años, disparando en mayor o menos cantidad, y esas clases no han llegado y dudo que lo hagan (por tema económico básicamente).
Así que al comenzar 2016, decido aprender, aunque sea algo, cada día.
Y ahora que se al menos de que hablamos, aunque a años luz de un profesional, necesito dar un paso más. Estoy cerca de saber que quiero. Realmente algunas de las fotos que estoy haciendo se acercan (por ejemplo), pero no dejo de estar en un punto que se que lo quiero es lo que veo que me gusta, pero no estilo propio, por así decirlo. y eso me lleva a que...

Ese pedazo de ejemplo :)

Quiero hacer una serie. Una serie que me oblige a usar escenografía por así decirlo. No se trata de salir a la calle y buscar algo hermoso, se trata de planificar una serie de fotos, decidir que gente involucro, que material necesito, posiblemente invertir en ello, y sacar, al menos unas diez. 
Luego decidiré, al verlas, si las ideas que se me han ocurrido pueden pertenecer a una misma serie o no, pero lo importante es sacarlas de mi cabeza y plasmarlas. 
He estado apuntando todas las ideas que me han surgido, e incluso algunas las he abocetado. Creo que esas ideas, que estoy viendo en garabatos, me pueden dar buenas fotos. 

Alicia, Alberto, Mónica, Miguel, Roberto, Amaya, Miguel Toro, Nano… 
Os queda aguantarme, más aun, si cabe…

Si lo dejo por escrito, me obligo. Soy así de básico y tontaina, jopelines.


Idea para foto en la playa... 

miércoles, 20 de abril de 2016

Ursa, Novembre

Novembre firmó hace unos años uno de esos discos que te marcan por mucho tiempo.
Materia me pareció un trabajo maravilloso, repleto de melancolía, pasajes que obviamente siendo italianos venían marcados por un aroma mediterráneo que desde Lacuna Coil en sus primeros discos no sentía.
Bucólicos, románticos, toques death desperdigados en el recorrido del disco, pero ante todo, calidad y belleza.
Luego sacaron The Blue, que también me gustó, pero no al nivel de Materia. Tenía un punto un tanto más death que el anterior, enfatizaban brutalidad en vez de continuar con el aire preciosista que me había atrapado, pero aún así , me gusta, y lo valoro más con el tiempo.
Y de pronto, el silencio.
9 años para sacar otra obra, y lo han solucionado con Ursa.
¿Por qué tanto tiempo? Ni idea.
Pero por fin de nuevo entre nosotros, y joder si los echaba de menos.

Ursa se abre con Australis, y los ecos a Materia se presentan pronto, guitarras arpegiadas mezcladas con la voz siempre especial de Carmelo Orlando.
Un tema que me parece un tanto lineal, pese a incorporar una parte con voz death que la realza, pero no le pillo el punto épico, le veo falto de una melodía que te atrape más. Pero va ganando con las escuchas.

The rose desde el principio me ofrece mucho más, un riff más poderoso, y un desarrollo fluido que desemboca en un final que retoma la idea inicial.

Umana es la conocida, la que presentaron previamente. Incidimos en la baza de la melodía lánguida y las partes mas Opeth, por así decirlo. Pero en todo momento se nota de que grupo nos estamos tragando el disco. Un Interludio acústico da un punto emocionante a la canción , que termina con una intensidad y belleza considerable, arropada por unos teclados que suman y mucho.

Easter me descoloca un poco. Me gusta mucho todo el comienzo, me parece que que combina de lujo un riff que se te clava con las voces clásicas del grupo, y un estribillo ciertamente bonito, pero... a donde quiere llegar, no lo pillo. Son tres minutos un tanto reiterativos que desembocan al final, en casi el mismo punto. El caso es que te mantiene

Ursa es bruta, pero a la manera de los italianos. Intensidad melódica, guitarra potente mas otra que marca un bello riff (ecos a Katatonia, sin parecerse demasiado). Y guturalidad, de las más fuertes del disco...
Preciosa la parte media, la verdad es que no dejan demasiado espacio a la tranquilidad.
La verdad es que se me hace durita.

Por ello se agradece Oceans of Afternoons, muy tranquila y pausada, con alguna subida y bajada. Pero llegado a este punto, sigo echando en falta los picos melódicos que tenía Materia, no veo cumbres emocionales (cursi).

Annoluce es de lejos la canción más animada del disco. Esta si que me gusta, cojones.
El cambio melódico es sencillamente fantástico.
Además  es que se une con Agathae, que, cuanto menos es rara. Tiene ese enfoque tan italiano, esos toques como de tarantella que siempre han añadido a su música. Y lo llevan a su máxima expresión, buena parte de la canción se nutre de ello, hasta que de pronto se descuelgan un riff disonante que te deja un tanto descolocado, y más aún, cuando se meten un riff que sinceramente me recuerda a White Zombie. Arqueo de cejas, pero lo salvan metiendo velocidad y toques blackers. Lo calman, y lo retuercen, desde luego un tema que si que me puede traer de nuevo a la cabeza a Opeth por las costantes variaciones en la canción. Mi favorita junto a la anterior.

Bremen pasa sin pena ni gloria. Un poco más rápida que el resto, pero ni el riff ni los juegos melódicos me llegan mucho.
Y Fin, pues es un poco como la anterior. No me ofrece mucho. Más bien me cansa un poco...

En resumidas cuentas. Más vale tenerlos de vuelta aunque sea en una versión un tanto menos brillante que lo anterior. Tal vez les exijo demasiado por tener tan presente aquel Materia, pero...
Creo que es un disco de bastante calidad, pero que debe ser el paso previo a una carrera más asentada que seguro nos regala alguna que otra joya. Aunque suenan trompetas de separación...
Su propuesta me entusiasma, difieren y tanto de otras bandas de metal más oscuro con las que estoy enganchado, que necesito ese aire transalpino con aromas doom, death, y sobre todos, bañados en melancolía. A que ver que trae el futuro.


lunes, 4 de abril de 2016

Lostify

Qué puedo decir a estas alturas de Lost...
Que es una de mis series favoritas, por no decir la que más?
Me apasiona, aunque sinceramente no llego al nivel de muchos que se saben la serie de pe a pa, conocen las anécdotas, los guiños, los detalles escondidos.
Y por eso, estoy disfrutando tanto ésta la tercera vez que la veo. Estoy descubriendo muchos detallitos que tal vez no me había dado cuenta en su momento, o los había olvidado.
Ese logo de Dharma en un tiburón, esas apariciones televisivas de Hurley o Sahid en momentos puntuales mientras la acción se desarrolla en otro sitio... y la música.

Allá cuando la pusieron, no teníamos un spotify que te permitiera bucear del tirón en todas sus temporadas, y en ello estoy, haciendo una playlist con los temas que más me llegan, más o menos al ritmo de los episodios que voy viendo.
Prometo, pues, que se irá ampliando...


Ah, aquellos tiempos en los que vivía con el miedo a un spoiler en el cuerpo, y que Ricardo tenía a bien el respetarme... Incluso me regalo una camiseta personalizada.
Genio y figura.

martes, 15 de marzo de 2016

Anda, más logos!






Y un año después del último post sobre el tema, zasca, más logos.
Toma ya.
Uno muy de Málaga, de Semana Santa. Dos abogados, uno de ellos el  restyling de un cliente que lleva conmigo muchos años, porque además es de mis mejores amigos.
Una agencia de viajes, un grupo de música, una empresa de construcción y un peluquero y amigo de siempre de la familia.
Todos ellos han confiado en mi para dar con su imagen corporativa.
A todos, gracias.





martes, 23 de febrero de 2016

Mala Reputación + Agreste en Velvet

Foto de Isabel Hurtado

Los conciertos siempre dan para devanarte los sesos posteriormente. 
¿Tocamos bien? ¿Gusta esa canción? ¿Que deberíamos mejorar? ¿Estaremos llegando a alguien?
No se trata de hacer un examen de conciencia cada vez que actúes, pero si que siembra dudas, o incluso certezas.
El concierto del pasado sábado me dejó la sensación que es mejor dar conciertos más cortos, al menos, un grupo de nuestras características (rondamos los 6 minutos en algunos temas).
También, que cuando estamos concentrados, y tenemos el día, podemos sonar realmente bien. Aunque haya algún inconveniente técnico previo. 
Si además después de nosotros actúa una banda como Mala Reputación (otro estilo, fantásticos en lo suyo), estás obligado a dar mucho mucho más. 
Y de eso se trató, de tocar ante un público formado principalmente por amigos (tengo que dar especialmente las gracias a Alicia, mi amor, por la de gente que nos trajo) y por gente que venía sobre todo a ver a la banda asturiana, y darlo todo, jugar con nuestras armas, y ofrecer un concierto a nuestro entender, poderoso. 

8 temas, 7 propios y una versión (Once - Blackfield). 
De los nuestros, disfruté mucho presentando “La transformación”, tema nuevo que creo que tiene un pequeño deje a “Manos” en cuanto a intensidad y melodía. 
Y en general con todos lo pasé muy bien, fue buena idea el tirar hacia los temas más potentes, en vez de optar por la vertiente más melódica (bien por Jose María “Un ruido”, guitarra).
Ya estamos como locos pensando en lo siguiente, pero deberíamos optar por algo diferente. Llevamos 3 conciertos medio seguidos, y va tocando hacer algo que se salga de nuestra zona de confort. 

Gracias a la Sala Velvet, a Iván de la Mata (El Garaje Producciones) y a Mala Reputación. Y a Karkoma por cedernos el bolo.

Foto de Nano “V3ctors” (1000 gracias)



Despedida y cierre
El mismo Lienzo
Que más me da
Once
La transformación
Manos
Diciendo Adiós
El Navegante